Consejos prácticos

Separación con hijos pequeños: 4 pilares para su bienestar

La separación con hijos pequeños puede resultar especialmente compleja por el miedo a cómo se lo tomarán, si se adaptarán a los cambios, etc. Ellos son lo más importante para tí y no soportas la idea de que puedan pasarlo mal. 

Para gestionar esta situación de la mejor manera posible para ellos no basta con querer que no lo pasen mal. A veces cometemos errores, fruto del desconocimiento y de las emociones, que afectan negativamente a su adaptación a los cambios producidos por la separación. Sólo teniendo la información adecuada antes de iniciar el proceso puedes tomar las mejores decisiones para ellos en cada momento. 

Hay cuatro puntos clave en una separación con hijos pequeños que debes conocer para evitar los errores más comunes y asegurar que viven vuestra separación con naturalidad y tranquilidad: conocer los pasos que debes dar legalmente, sobre qué cuestiones deberéis hablar tu ex y tú respecto a vuestros hijos, cómo afecta su edad a su adaptación a los distintos tipos de custodia, y también cómo acompañarlos emocionalmente durante este proceso de cambio.

1. Pasos legales en una separación con hijos

Lo primero que debes tener claro es que en una separación con hijos, el procedimiento debe formalizarse en el Juzgado pues, el Ministerio Fiscal debe intervenir para velar por su seguridad. 

Tanto si estáis casados e iniciáis un proceso de separación o de divorcio o si no lo estáis mediante un procedimiento de medidas paternofiliales, la tramitación judicial es prácticamente idéntica. 

Tanto la separación o divorcio como las medidas paternofiliales puedes decidir llevarlos a cabo de mutuo acuerdo o de forma contenciosa. El procedimiento contencioso consiste en interponer una demanda en el Juzgado, representado por abogado y procurador, para que un juez os ayude a resolver vuestras diferencias. El mutuo acuerdo implica un proceso de negociación con tu ex, ya sea a través de vuestros respectivos abogados, o bien hablando entre vosotros mediante un proceso consciente de separación responsable. 

Para llevar a cabo un proceso de mutuo acuerdo necesitaréis un profesional especialista que os ayude con los pactos, la redacción del Convenio y la tramitación judicial, además de contar con un procurador. 

“Las parejas se divorcian, los papás no. Por eso es esencial preservar vuestra relación y mantener una comunicación fluida.”

No debes perder de vista que vuestros hijos os mantendrán en contacto por muchos años. Por eso, mantener una buena relación y comunicación es básico para que todo funcione después de la separación de pareja.

 

 

2. Temas donde ponerse de acuerdo en una separación con hijos 

La idea es que podáis elaborar un Plan de Parentalidad en el que determinéis los aspectos esenciales de la crianza de vuestros hijos. Deberéis organizar todo lo relativo a su educación y manutención, en concreto:

a. Guarda y custodia, que puede ser: 

  • Única con régimen de visitas a favor del progenitor no custodio (que puede ser tan amplio y flexible cómo consideréis).  
  • Compartida (existen diversas fórmulas para adaptarse a las rutinas laborales y personales de cada familia). 
  • Compartida evolutiva (recomendable según la edad de los niños, algunas particularidades, para bebés lactantes, etc.) 

b. Régimen de estancias de vuestros pequeños con cada progenitor  (incluyendo la rutina semanal, vacaciones escolares de navidad, semana santa y verano, puentes, festivos intersemanales, etc).

Recomiendo hacer especial mención a días especiales (cumpleaños, día del padre, de la madre, navidad, reyes, y cualquier otra festividad o tradición que sea importante para vosotros).

c. Domicilio en el que permanecerán empadronados (tanto con custodia única como con custodia compartida).

d. Obligación de ambos progenitores de informar al otro de cuestiones de educación, salud y creencias puntualmente, etc. 

e. Acceso de ambos a la documentación esencial de los hijos. 

f. Determinar la pensión de alimentos, los gastos extraordinarios y demás cuestiones económicas, así como el porcentaje en el que cada uno contribuirá (en función de los ingresos, el tiempo de estancia con los hijos y otras posibles circunstancias a tener en cuenta). 

Estos son los puntos esenciales, aunque hay algunas cuestiones más que es aconsejable incluir, como por ejemplo el hecho de que, si uno de los dos no puede hacerse cargo de los hijos cuando tiene asignado el tiempo de estancias, es el otro quien tendrá preferencia para quedarse con ellos, y otras cuestiones que dependen de cada caso concreto. Por eso te recomiendo consultar con un especialista. 

Poder dialogar y llegar a acuerdos entre vosotros favorecerá que los pactos se adapten a vuestras necesidades laborales y personales, y sobretodo a las necesidades de vuestros hijos, frente a la alternativa contenciosa que no sólo implica un mayor coste económico y de tiempo, sino un desgaste emocional para todos, incluidos vuestros hijos, y un grave deterioro de vuestra relación a largo plazo que hará muy complicado que podáis adaptaros a las necesidades del día a día de vuestros hijos. 

 

3. La edad de tus hijos importa, pero no como piensas 

Se tiende a creer que cuando los hijos reaccionan mejor al proceso de ruptura cuando son mayores. Sin embargo, según un estudio elaborado por la Fundación Atyme, en el que participaron más de 50 jóvenes que han pasado por esta experiencia, concluye que los niños afrontan estas situaciones mejor que los adultos. Bajo el nombre ‘Hijos, mediación y divorcio’, el informe recoge que, si bien en el 87% de los casos hay una respuesta negativa ante la separación, el 38% de los hijos mayores y el 16% de los adolescentes sienten enfado por el divorcio, mientras que en los niños sólo ocurre en el 3% de los casos. Además, el documento explicita que los adolescentes son los que más miedo y tristeza sienten.

Aún así “cuanto más pequeños son los hijos, menos recursos defensivos tienen y, aunque son menos conscientes, no dejan de experimentar las consecuencias del divorcio. 

Si además el proceso es muy conflictivo es probable que sea traumático y muy doloroso“, según manifiesta en el estudio el doctor en Psicología y Pedagogía Valentín Martínez-Otero. 

Algunas de las manifestaciones pueden ser episodios de depresión, ansiedad, problemas digestivos, somatizaciones y, más frecuentemente, un descenso del rendimiento escolar. Si duda la personalidad de cada niño así como modo de afrontamiento del conflicto por parte de los padres marcan la diferencia.  

A pesar de que se pueden dar estas circunstancias, lo cierto es que en la inmensa mayoría de casos cuando la pareja opta por un proceso de separación responsable, y siguen los consejos expertos para acompañar emocionalmente a sus hijos durante la adaptación a las nuevas rutinas familiares, los más pequeños se adaptan con naturalidad y tranquilidad. 

Debes tener en cuenta la edad de tus hijos para determinar la mejor custodia para ellos, para saber explicarles la decisión que habéis tomado, y para ayudarles a gestionar sus emociones. 

Puedes leer más sobre el tema en el artículo “10 reglas de oro para afrontar la separación con hijos” y también en “Separación con hijos, cómo actuar”.

 

 

 

4. Acompañamiento emocional a tus hijos durante la separación

De manera inconsciente, durante el proceso de separación o divorcio, puedes cometer errores que causen dolor o incluso dejen secuelas en tus hijos. Saber cómo evitarlo es fundamental para que sientas que la separación ha sido realmente la mejor decisión para todos. 

Cuentos y otros recursos para hablar de la separación y de sus emociones

Cuentos para niños sobre la separación

El hecho de que tus hijos no se pronuncien sobre la separación no quiere decir que “lo lleven fenomenal”. Generalmente no saben ponerle palabras a lo que sienten, en ocasiones ni siquiera ellos lo relacionan, pero es un cambio de paradigma que puede ser complicado de gestionar para ellos. 

 

Y en el caso de que identifiquen qué es lo que les sucede, lo más habitual es que teman hacerte sentir mal si te dicen que no están de acuerdo con lo sucedido, o que quieren que las cosas sean distintas.

 

Procura que tengan acceso a espacios neutrales en los que puedan expresarse, y que puedan charlar con personas de confianza con las que poder hablar sin tapujos. También puedes recurrir a cuentos que les ayude a identificar sus emociones. 

El mayor error es pensar que la separación no les está afectando porque aparentemente nada ha cambiado en ellos. 

Si estás en proceso de separación con hijos menores de 7 años, te recomiendo algunos cuentos como herramienta para acompañarlos en el proceso de adaptación  y ayudarlos a gestionar sus emociones adecuadamente:

Mis pequeños miedos” (Jo Witek y Christine Roussey) Ed. Bruixola

Ayuda a identificar y relativizar pequeños miedos cotidianos, generando herramienta propias para gestionarlos. La idea es generar conversación a partir de los ejemplos del cuento, en la que desde nosotros les expliquemos algún pequeño miedo que nos supone la nueva situación que ellos puedan compartir o que les dé pie a hablar de otro que puedan sentir.

“Rabietas” (Susana Gómez y Anna Aparicio Català) Ed. Takatuka.

Un cuento sobre deseos, frustraciones y emociones desbocadas, pero sobretodo sobre la importancia de saber comunicarse y escuchar. Pueden sentir frustración porque papá y mamá no hacen lo que ellos quieren y entonces estallar desmesuradamente. Este cuento os ayudará a identificar esos momentos, lo que sienten físicamente y los pensamientos que les vienen a la mente, y así poder gestionarlos adecuadamente.

 “El buit” (Anna Llenas) Ed. Bárbara Fiore.

Aprender a identificar las emociones que sentimos es imprescindibles para poder gestionarlas adecuadamente, por eso, explorar las sensaciones físicas (ese hueco que tenemos en la barriga a veces…) ayuda a los más pequeños a poner palabras a lo que sienten.  Con este cuento podéis explorar juntos las sensaciones que os provocan los cambios que estáis viviendo.

Hay otros títulos que sirven de apoyo para explicar la custodia compartida y otros aspectos de la separación, como “Valentina tiene dos casas”, “El espejo en casa de papá y el espejo en casa de mamá”, “En Familia”, etc.  

No temas a los síntomas, son lo mejor que os puede pasar.

El hecho de que tus hijos somaticen la parte emocional de vuestra separación es lo mejor que os puede pasar pues es un indicio visible y medible sobre el que trabajar. Habla con sinceridad con su círculo cercano, principalmente el colegio y su pediatra, para que puedan ayudarte a abordar esos síntomas y gestionar las emociones que los producen. Pronto todo irá mejor.  

Evita que vuestros hijos sean mensajeros de lo que queréis deciros el uno al otro. 

Otro error común es utilizar a los hijos como mensajeros cuando la comunicación con tu ex se vuelve complicada. A veces con cosas del día a día aparentemente sin importancia. Pero el hecho de que tus hijos adviertan que no quieres hablar con tu ex, en cambio deben hacerlo ellos. Esa situación les envía un mensaje contradictorio que les produce un conflicto de lealtades que afecta directamente al vínculo afectivo que tienen con cada uno de vosotros. 

No hables mal de tu ex delante de tus hijos. 

Es importante que tu ex y tú asumáis que separaros no es un fracaso, sino una valiente decisión que mejorará vuestra vida. Pero si habéis decidido tener hijos tenéis una responsabilidad con ellos y debéis usar todas las herramientas a vuestro alcance para garantizar su bienestar y seguridad.

“Escuchar comentarios negativos de sus padres entre sí, socava la confianza de vuestros hijos en vosotros.”

En conclusión, ante una separación con hijos necesitarás ayuda profesional para gestionar adecuadamente tanto la parte legal como la parte emocional del proceso, por tu bien y por el de tus hijos. Si quieres consultar tu caso concreto estaré encantada de que charlemos con calma, ¿hablamos?

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