Consejos prácticos

¿Quién se queda al perro después de un divorcio?

Mascotas en la separación

Hoy en día, según el INE 7 de cada 10 parejas se separan, y, según los últimos datos publicados por la Fundación Affinity casi en la mitad de los hogares españoles (49,3%) hay una mascota. Por eso, cada vez es más común resolver conflictos de pareja en relación a su animal de compañía ante una separación o divorcio. ¿Qué hacer si no llegamos a un acuerdo con nuestra ex-pareja? ¿Cuáles son nuestros derechos para reclamar la custodia de nuestra mascota?

Debemos tener en cuenta los distintos escenarios posibles:

¿De común acuerdo o por vía legal?

El mejor de los escenarios es que la pareja intente llegar a un acuerdo sobre quién se queda la mascota, igual que sobre el resto de cuestiones a acordar en la separación.

Sin embargo, si el acuerdo no se produce se pueden emprender acciones legales e ir a juicio.

La Ley no entra a regular directamente este supuesto ni a darnos una respuesta concreta, pero sí que nos da unas herramientas para poder obtener una solución o por lo menos, saber qué elementos serán tenidos en cuenta.

Tradicionalmente el Derecho ha considerado a los animales “cosas”, no obstante, la legislación catalana ha dado un paso más allá, afirmando que ya no se deben considerar cosas, que se encuentran bajo la especial protección de las leyes y que además están dotados de sensibilidad física y psíquica.

A efectos de los procesos de familia, esto significa que, si bien las mascotas serán tratadas como “bienes” a los efectos de repartir las propiedades del matrimonio o pareja, esta atribución tendrá que hacerse teniendo presente el vínculo afectivo entre los miembros de la familia y el animal, garantizando el bienestar de éste. Es decir, teniendo en cuenta quién podrá hacerse cargo de un modo más adecuado de la misma.

Respecto a determinar la titularidad, hay algunos documentos que nos pueden ayudar a determinar quién de los dos es propietario del animal: factura de su compra, algún documento donde conste su adopción, nombre de la persona que figura en la cartilla sanitaria, etcétera. Si la titularidad de la propiedad del animal es de uno de los dos, será éste quien deba encargarse del mismo. Si es compartida, la solución no resulta tan sencilla.

Si el animal tiene un valor económico, el mismo ha de considerarse en el momento de hacer la liquidación del régimen económico. Si hay acuerdo, lo más sencillo es que uno de los cónyuges se adjudique el animal y se encargue, a partir de ese momento, de sus cuidados.

Si el valor es de vínculo emocional y ambos cónyuges desean quedarse con el animal, cabe acordar pactos respecto a sus cuidados, estableciendo tiempos de estancia con cada uno. Si ninguno de los dos desea continuar con el cuidado del animal, se deberá buscar un hogar adoptivo.

¿Qué ocurre si mi perro está inscrito en el censo municipal a nombre de mi pareja y después nos separamos?

La Audiencia Provincial de Barcelona considera que, por mucho que solo uno de miembros de la pareja ostente la titularidad administrativa de la mascota (propietario en el censo de mascotas, es decir, la información que consta en el “microchip”), la propiedad se considera compartida  si la mascota se adquirió durante la convivencia o el matrimonio. No obstante, se puden aportar pruebas en otro sentido, y puede influir quién se ocupa en mayor medida de sus cuidados o quien tiene mayor disponibilidad para ello.

¿Puedo acudir al juzgado para que se declare en sentencia la titularidad compartida o un régimen de visitas?

Sí, podrás acudir al juzgado para que se declare la propiedad de la mascota compartida. Debreás solicitar que la “posesión” efectiva del animal también sea compartida. Incluso podréis establecer un régimen de custodia o visitas a favor de ambos . En este sentido tendrá más peso la propiedad declarada en una sentencia judicial que la que conste en el censo de mascotas.

¿Dónde puedo solicitar el cambio de titularidad?

Si ambos miembros de la pareja están de acuerdo en que solo uno se hará cargo de la mascota, no será necesario acudir al juzgado para realizar el cambio de nombre del propietario, con cumplimentar ambos un formulario de “documento de cambio de propietario”, que podremos encontrar en nuestra clínica veterinaria de confianza o a través de la Web del “Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya”, será suficiente.

Custodia compartida de la mascota

Es la manera de que el perro pueda convivir con ambos, estableciendo tiempos de estancia y compartiendo responsabilidades respecto a sus cuidados. No obstante, hay que tener en cuenta que si la custodia compartida implica desplazamientos constantes de una vivienda a otra puede ser una fuente de estrés muy grande para el animal.

Custodia única de la mascota

Otra manera de resolver la situación, es que el perro pase a ser propiedad de solo una de las partes. En este caso, la parte beneficiada tendrá que indemnizar a su ex-pareja por la perdida de los derechos de custodia y disfrute del animal.

¿Y los niños?

La relación entre los hijos de la pareja y las mascotas acostumbra a generar lazos muy fuertes y la ruptura puede llegar a ser traumática. Por eso, lo más seguro es que los niños no quieran separase de su perro o gato. Frente a esto conviene que la mascota se quede con ellos. De hecho, la jurisprudencia recomienda no separar a los menores de sus mascotas en casos de divorcio o separación de los padres.

Mantener esta relación ayuda a minimizar los efectos de la ruptura sobre los menores que no tienen tanta sensación de pérdida sobre todo si tomamos en consideración que suelen ser los más afectados por estas situaciones, por un lado, y los que mantienen un contacto más especial con los animales de compañía.

Casos de abandono o maltrato

Por desgracia y como consecuencia de la separación, puede existir la situación que el miembro de la pareja que se quede con el animal lo abandone o lo maltrate como venganza. Si el otro miembro de la pareja llega a saberlo está obligado a denunciarlo, ya que es una acción ilegal y sancionable por vía económica según la Ley de Protección de los Animales Domésticos (Consulta la ley aplicable a tu Comunidad Autónoma).

Pero para que la denuncia progrese es necesario ratificarla, que no sea una denuncia anónima, y que se identifique al/la autor/a de los hechos. Existen dos maneras de establecer la denuncia: a través del microchip ya que cuando se coloca se le asocia el nombre del dueño; y a través de la identificación del autor a partir de testigos, que pueden ser el propio cónyuge, familiares y amigos de la ex-pareja.

 

En conclusión, no te olvides de cuidar y proteger a tu mascota durante el proceso de separación de pareja. Si tienes dudas pide una primera visita gratuita aquí y charlemos con calma sobre este tema y todo lo demás.

 

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